Poco más arriba de la confluencia del río de Los Llares con el Besaya, y por la margen derecha de este, desemboca el río Casares, donde encontramos el molino de Raicedo (en la foto); y, aguas arriba de este, en el municipio de Anievas, el de Barriopalacio, del que trataremos después. El molino de Raicedo presenta un aspecto "moderno", que nos recuerda a los molinos de Hinojedo (de los que tratamos en la entrada 054 https://molinosdecantabria.blogspot.com/2026/07/054-los-molinos-del-saja-12-y-del.html). A veces se le considera como "fábrica", no sabemos con qué criterio.

Visto desde el sur, queda a la izquierda (el oeste) la fachada principal (que vimos en la foto anterior), y a la derecha (el este) la antepara y la recta calcera, ambas limitadas por el muro que puede verse entre la vegetación. Más al fondo se ve el muro de la finca, y en primer término el río Casares.
La presa, "moderna", de hormigón armado, tampoco pudo resistir a las riadas.
En Anievas nos hablan de cinco molinos; solo hemos podido encontrar las ruinas, bastante maltrechas, de uno de ellos, en Barriopalacio.
El cárcavo, como todo lo demás,está siendo engullido por la vegetación. A la izquierda puede verse el arco de salida.
Y aquí, un detalle del mismo. Contrasta la sillería del arco con la mampostería de la pared del fondo.
Y, semiocultas entre la vegetación, varios trozos de ruedas.
Volviendo al Besaya, en Arenas de Iguña encontramos este antiguo molino. En realidad es una edificación construida sobre los restos de un molino destruido por un incendio. Se ha respetado el arco del cárcavo, y el socaz (bordeado por una barandilla amarilla).
Algunas piezas del molino se han empleado como decoración; por ejemplo, este rodezno de hierro fundido.
Y en Santa Cruz de Iguña encontramos las ruinas de este notable molino de tres ruedas. Nos dicen que en su piso alto funcionó una carpintería, cuya maquinaria tal vez era también movida por el agua.
Las ruinas del molino,al fondo (a la izquierda de los caballos), y, hacia nosotros, el relieve suavizado de lo que fue el socaz.

No entra en nuestro propósito tratar en nuestro blog de la fábricas de harina, como las dos que encontramos en Arenas, y hasta otras trece más aguas arriba (para quien tenga interés,están documentadas en el Centro de Visitantes "Camino de las harinas", de Pesquera
https://ayuntamientodepesquera.es/pesquera/centro-de-visitantes-camino-de-las-harinas/). Pero en esta ocasión nuestro interés está en la presa (o, si se prefiere, el azud) de "La Cobrera", en Santa Cruz de Iguña. Nos interesa especialmente porque, cuando estaba a punto de ser destruida por la Confederación Hidrográfica, se salvó gracias al interés mostrado por los vecinos. Y el procedimiento para conciliar la conservación de la presa y la continuidad de la corriente fue tan sencillo como establecer una "rampa para peces", que puede verse hacia el fondo de la fotografía. Un ejemplo de que conservar las presas de los molinos no es para nada imposible.

Resumimos la historia en estas cuatro fotografías aéreas. Arriba a la izquierda, la presa (P) y la fábrica (F), y la calcera que las une. Arriba a la derecha, la fábrica ha dejado de funcionar, y la presa ha perdido su razón de ser. Abajo a la izquierda, en 2023 la Confederación Hidrográfica está interviniendo. Y abajo a la derecha, en 2024, el resultado final, con la rampa para peces al este de la presa.
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