Cuando desde Puente Nansa seguimos el curso del río hacia el norte no volvemos a encontrar molinos, o noticia de ellos, hasta las cercanías de Celis. Así, en Las Bárcenas hemos podido ver una larga calcera que lleva desde el pie de una peña, donde sin duda estuvo la presa sobre el Nansa, hasta las pocas piedras de lo que fue molino. Queda, eso sí, la memoria de la gran riada de 1942, que se llevó por delante el edificio del molino y la vida del molinero y la molinera. Entre Las Bárcenas y La Herrería nos dicen que hubo un batán; una pisa, como decimos por aquí. Tal vez sus restos están bajo el edificio de la central hidroeléctrica, en la margen izquierda del río. En La Herrería hubo, efectivamente, una herrería, y nos han mostrado unas escorias usadas como piedras en un muro, y también el recorrido de la calcera (ahora ya allanada), y el lugar en que estuvo el molino: sus cimientos sirven ahora de base a un edificio de bloques prefabricados de hormigón.
Proponemos este blog para divulgar el conocimiento de los molinos de Cantabria. Con lo que estamos aprendiendo sobre ellos. Y con los conocimientos de quienes entren en él, hagan comentarios y den noticia de molinos, ruinas, recuerdos... de un mundo hermoso que merece ser conocido. Es recomendable leer las entradas en orden, siguiendo el índice temático que encontrarás abriendo la pestaña justo aquí debajo.
martes, 19 de noviembre de 2024
Los molinos del Nansa, 6. Hacia Celis.
martes, 30 de abril de 2024
Los molinos del Río del Escudo, I
El río del Escudo nace en la sierra del mismo nombre y es un río pequeño, pero más que un arroyo. Transcurre por el municipio de Valdáliga y, en unos pocos kilómetros del final de su recorrido constituye el límite con el término municipal de San Vicente de la Barquera, en cuya ría desemboca. A lo largo de su recorrido y el de su afluente Arroyo de Bustriguado encontramos molinos interesantes, y hubo en la Edad Media una ferrería cuya maquinaria también era movida por el agua.















































