Dice el Catastro de Ensenada que hacia 1750 había en Ibio seis molinos harineros, y que molían con agua de la Fuente de Riaño y del río Caceja. Un siglo más tarde, el Diccionario Geográfico de Madoz habla de seis molinos "en decadencia". Hoy, algunos entre los mayores del lugar recuerdan tres: uno, en el arroyo de la Fuente de Riaño, del que prácticamente no quedan restos, según hemos podido ver; otro "donde los soldados", del que, al parecer, tampoco queda nada reconocible; y el tercero en Herrera de Ibio, junto a la bolera de arriba.
Le llamaban "El molino de la bolera". Despues fue "el bar del molino", o "el bar de la bolera"; eso me han dicho. En la foto de arriba (de 1990) puede verse que tenía un acceso rodado que atravesaba el río; todavía hoy pueden verse restos de lo que fue una especie de calzada. Me cuentan que lo destruyó la Confederación Hidrográfica, y también la presa. Es lo que sabemos;nada más, porque los dueños no nos han dejado ni asomarnos. Y podemos entenderlo.
En fin, en algún momento de la historia tambén hubo una herrería, y ruedas de amolar accionadas por energía hidráulica para las herramientas que hacían los herreros.
Pero lo más interesante que encontramos es "La cantera", en Herrera de Ibio: "...una mina de piedra propia para hazer ruedas de molino, propia de este Concejo..."
En realidad, la "mina", o la cantera, es un conjunto de bloques que, de forma natural, se desploman desde una escarpadura; puede verse hacia el centro de la foto. Los canteros convertían los bloques en ruedas de molino, y muchas de ellas, tal vez porque se rompían en el proceso, o por otras razones, han quedado sobre el terreno. Incluimos a continuaci´´on las fotos de algunas de ellas.
Encontramos piedras de este tipo de roca, y probablemente procedentes de la cantera de Herrera de Ibio, en lugares relativamente alejados; por ejemplo, en Liérganes.















No hay comentarios:
Publicar un comentario
Agradecemos tu comentario a esta entrada, o al conjunto del blog